Nos sentimos sumamente agradecidos con el Maestro Jesús, con el Plano Mayor, y con todos nuestros mentores que nos han permitido continuar sirviendo con amor y caridad.
Han sido cuatro años de mucho aprendizaje como espíritas en lo individual y como Casa Espírita en lo colectivo.
Compartimos con ustedes esta foto con alegría y amor, que ciertamente no refleja el total de hermanos y trabajadores comprometidos que participan en las tareas de la Casa.
Nuestro trabajo por la divulgación de la doctrina del amor en nuestro querido México continuará con ahínco y compromiso, hasta ver un país resplandeciente, pleno de amor y bondade.
A todos nuestros hermanos de las Federaciones de Tamaulipas y las Huastecas, de Puebla, Tlaxcala y Kardecistas de Oriente nuestra gratitud y oraciones porque la unificación espírita se alcance para beneficio de nuestra gran nación.
Gracias igualmente a todos nuestros amigos y hermanos del Consejo Espírita Internacional y de los distintos países que nos apoyan y nutren con sus experiencias.
Paz en Jesús y amor en sus corazones a todos.