miércoles, 31 de agosto de 2016

Es tiempo de cambiar en un 
planeta en transición

La economía, las relaciones y las comunidades están caminando para un nuevo movimiento: la estructura colaborativa.  Aplicaciones que favorecen menos gasto y más acciones de compartir; tiendas que no tienen stock y son formadas por diferentes fabricantes que, unidos, añaden fuerza para tener impacto en una economía, hasta entonces, dominada por las grandes marcas; redes sociales que propician la división del conocimiento entre personas interesadas en el mismo tema; entre muchos otros ejemplos.
Aun enfrentando resistencias, ese nuevo modo de vivir ha demostrado que vino para quedarse. Economistas y sociólogos afirman que en algunos años la manera de vivir habrá cambiado en un 90% de lo que vivimos hoy, justo por ese movimiento.
¿Serán esas señales de cambio, el estado de la Tierra? ¿Será que así funciona un Mundo de Regeneración?
No tenemos esas respuestas, pero podemos pensar que todo lo que nos lleva a compartir, colaborar y agregar a los demás, está alineado con un movimiento de crecimiento como comunidades, aprendiendo a convivir mejor entre hermanos – formando un ciclo virtuoso de desarrollo moral y personal.
Recientemente Divaldo Franco publicó un texto en la página de su casa Mansión del Camino, resaltando algunos hechos mundiales que nos llevan a reflexionar a cerca de ese movimiento:
Se vive un momento que nos invita a la unión, al trabajo solidario, a la fraternidad, a la paz, para que sobrevivamos a los factores disolventes que se propagan  por todos lados. (...)
Hay, sin duda, grandes realizaciones en paralelo a la miseria moral, económica y social (...). Ciertamente, somos diferentes, tenemos diversificados pensamientos, lo que es muy sano. No obstante, ¿por qué en vez de luchar unos contra otros por causa de nuestra manera de encarar los hechos, no valoramos todo cuanto nos identifica y trabajamos en armonía? Recientemente las  Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias da Colombia) firmaron un tratado de paz con el gobierno, después de más de 50 años de luchas y un saldo de más de una centena de millar de asesinados de ambos lados, despertando esperanzas.

Entonces, al final, la pregunta que podemos hacernos a nosotros mismos es: Y tú, ¿Estás trabajando para ese nuevo momento? ¿Qué estás haciendo para colaborar y contribuir en la comunidad que te encuentras?


martes, 28 de junio de 2016

Tiempo Mental

La obra Libérate del Mal, dictada por el espíritu Joanna de Ângelis al médium Divaldo Franco, trata de cuestiones relacionadas a las problemáticas sociales y existenciales que enfrenta el ser humano en la actualidad; y cómo, bajo la óptica espiritista puede uno liberarse de los dolores y sufrimientos cotidianos.

En el capítulo “Tiempo Mental”, la benefactora espiritual nos alerta sobre los riesgos del exceso de la tecnología, donde las relaciones interpersonales cada vez más se quedan en un segundo plano.

Abajo sigue un fragmento de dicho capítulo para una reflexión individual:

“En la intensa actividad de la vida moderna, el aturdimiento domina a las criaturas humanas que tratan de cumplir con muchos compromisos, reales e imaginarios, no permitiéndoles ni espacio mental para las reflexiones saludables ni para las meditaciones de urgencia indispensables para una existencia equilibrada.

La falsa necesidad de acompañar en vivo a todo lo que pasa en el planeta, especialmente en las áreas de las tragedias y de las intrigas entre celebridades, sus enfermedades, sus pasiones, sus ascensiones y caídas impulsan a las personas comunes a vivir condicionados, a todo momento, a los instrumentos que les sacia la sed de la frivolidad como una manera disfrazada de la fuga psicológica de la realidad, escondiendo los conflictos perversos que los afligen." 

El ser humano se auto desconoce mientras permanece atento a los acontecimientos exteriores que involucran a otras personas, cuyas imágenes son mecanismos de transferencia de las propias aflicciones e inseguridad, convirtiéndolas en ídolos o modelos, unos envidiados, mientras otros son detestados, por parecer inalcanzables…

Aún cuando surge algún espacio físico, teniendo oportunidad de tiempo cronológico, no existe el de la naturaleza psíquica, porque la mente se encuentra atiborrada de ideas y  propuestas, compromisos y complejidades futuristas, inquietando a las personas que no desean quedarse ultrapasadas en el contexto del grupo social insaciable en la que se encuentran  ubicadas.


Imposibilitada la mente de decodificar todos los hechos e informaciones que llegan al archipiélago cerebral, se presentan  ansiedad e impaciencia, generando descontrol en las neurocomunicaciones con resultados perturbadores para el discernimiento, la memoria, las aspiraciones iluminadas o la salud integral entre otras.

El ser humano necesita de silencio mental, de espacio físico para la autoidentificación y el autodescubrimiento.


El  silencio íntimo, que permite oír a la voz de la conciencia, es de alta relevancia para una existencia feliz, porque se permite saber lo que realmente se desea producir y cómo hacerlo de manera excelente.

La prisa desequilibra, el exceso de ruidos, y la multiplicidad de intereses, desarmoniza al ser humano perdiéndose la dirección y el rumbo de su felicidad.

Preserva algún tiempo mental para todas las reflexiones, no te dejes seducir por las voces alteradas de los desconciertos emocionales concebidos como festivos y promotores de la alegría.


Resguárdate en la meditación diaria, aunque sea por un espacio de tiempo reducido, pero de gran significado para tu autocontrol, para tus decisiones y realizaciones. No sobrecargues tus paisajes mentales con las imágenes violentas de los deseos desenfrenados e inferiores, con las imposiciones sociales y sus fetiches mentirosos, permitiéndote ser libre para pensar y actuar dentro de los patrones facilitadores de la buena ética-moral que encuentras en las enseñanzas de Jesús, que te aguarda después de las contiendas humanas…”




 Traducción del portugués:
"Liberta-te do Mal"


lunes, 27 de junio de 2016

lunes, 18 de abril de 2016

Nacer y Morir

El próximo día 15 de mayo el Consejo Espírita de México y el Centro de Enseñanza Espirita Allan Carde (CEEAK) realizarán la conferencia-desayuno en la que se expondrá el tema ¨"El Por qué Del Nacer y Morir, Una Visión Espírita."
Aprovechando la cercanía de dicho evento, platicamos con Jorge Camargo, fundador del CEEAK, vice-presidente del Consejo Espírita de México y ponente de la próxima conferencia, para que nos adelantara un poco sobre el tema que será abordado.

¿Por qué nace un niño?

JC: Bueno el nacimiento de un niño digamos es una experiencia maravillosa que se llama reencarnación. El niño es un espíritu formal que ha elegido la planeación de su reencarnación, para que en esta experiencia física, (porque él es un espíritu en una experiencia física), planear todas aquellas cosas que le van ir aconteciendo…la familia donde nace, las experiencias que va a ir teniendo, para irse unificando, elevando espiritualmente con el único fin de construir un camino espiritual. Se trata de una oportunidad que los espíritus nos han dicho a través de la Doctrina Espírita, una oportunidad divina que nos concede Dios, que es un ser amoroso y que nos ama para poder ir despojándonos de aquellas cosas que nos produce dolor en nuestras vidas. Esto es lo que implica el nacimiento por lo que respecta al padre y a la madre es un compromiso con ese hijo que se ha hecho incluso previamente antes de nacer.

¿Qué sucede cuando un hombre muere?

JC: Cuando un hombre muere simbólicamente concluye un camino. Un camino que por la vía de la reencarnación, tiene la finalidad de que las personas vayan eliminando de su interior aquellas cosas que las hacen infelices para alcanzar la paz mental. Debemos recordar que estamos temporalmente en este mundo físico, somos espíritus en una experiencia material y que tiene esta finalidad planeada de pasar ciertas experiencias que nos ayuden a eliminar apegos a luchar con inclinaciones con defectos, y una vez que concluimos con esa lucha suave, entonces estamos avanzando a la siguiente etapa espiritual.
 La muerte implica el regreso a casa porque hay una familia que está integrada también tanto por personas encarnadas como desencarnadas; y que, al regresar nos reciben con tanto amor porque nos reintegramos a ellos. La muerte es también una prueba. La calidad de nuestra muerte será en función de la calidad de nuestra vida si fuimos capaces de construir una vida en amor, entendiendo al prójimo, al otro como un instrumento de trabajo en el cual vamos a sembrar nuestras mayores virtudes. Pero también entendiendo que el otro puede ser un instrumento para probarnos en algunas otras cosas como la paciencia, el amor, el perdón y la tolerancia, entonces la muerte de una persona, yo diría, es un feliz regreso a casa en condiciones proporcionales a su calidad de vida espiritual.

¿Cuál es la necesidad de reencarnar?

JC: En el libro de los Espíritus, Kardec nos aclara que, los espíritus estamos en la erraticidad, es decir, en el plano espiritual el tiempo que deseemos, preparándonos para la experiencia física. La necesidad de reencarnar se produce porque en el plano espiritual no hay elementos o algunos elementos que permitan probarnos  el grado de adelantamiento o fortaleza para confrontar algunas situaciones que tienen que ver con los apegos físicos. Voy a poner un ejemplo muy rápido: Si una persona en su vida anterior ha muerto de alcoholismo es obvio que para poder superar su experiencia alcohólica de la vida pasada, deberá pasar por un mundo físico donde exista el alcohol, y deberá confrontar las mismas experiencias que vivió en un su vida pasada, para poder superar esa prueba. Por lo tanto, la materialidad, es decir, ver a la tierra como una escuela material, una escuela divina, nos permite entender la necesidad de reencarnar para convivir con una cantidad de espíritus que están encarnados y con los cuales vamos a ir probándonos en diferentes órdenes de disciplina. Vamos a hablar de amor, desamor, perdón, tolerancia, y también nos encontraremos con aquellas personas o que hemos amado mucho o que hemos dañado también en determinadas circunstancias por lo cual tenemos por medio de la convivencia física poder experimentar el perdón, poder sentir perdón, poder tener compasión, poder acompañar, expresar de una manera física nuestro amor. Esta es la razón por la que todos debemos reencarnar de  manera constante aún cuando el libre albedrío nos permita espaciar las reencarnaciones por algunos períodos largos.

¿Por qué tememos tanto a la muerte?

JC: Bueno habrá que recordar que en el Libro de los Espíritus, Allan Kardec menciona que nosotros contamos con instintos y que uno de los instintos es el de la conservación. Por lo tanto, dentro de los instintos de la conservación, está el de la preservación del alma. Si nosotros no tuviésemos en nuestro interior como dice Kardec este instinto, sería muy fácil que renunciáramos la experiencia física, es decir que nos suicidáramos, a la menor contrariedad o el menor problema que afrontásemos en la vida. Esta es la razón por la que en nuestro interior hay este miedo a la muerte. Venturosamente las personas comienzan a perder el miedo a la muerte cuando comienzan a comprender que la vida continua. Pero para las personas también, hay una doble reacción. Cuando la vida continua, quiere decir que la experiencia, buena o mala de una vida física, también se prolonga hacia allá. La calidad en nuestra vida hoy es la calidad de cómo fue nuestra vida anterior. Por lo tanto, si nosotros queremos tener una vida espiritual plena y futura, aun cuando nos resulta difícil conseguirla porque no está aquí. Debemos planearla con buenas acciones, con amor, para todos que nos rodean.  Y para otros, representa una noticia que preocupa, porque ellos creen que terminando esta vida, cualquier cosa mala que hayan hecho no tiene consecuencia. Y por el contrario, si uno daña, si uno desperdicia un tiempo que es divino, que no nos pertenece, aunque hay un libre albedrío, hay consecuencias negativas en esa vida futura.

¿El hombre muere sólo una vez?

JC: Es muy interesante esta pregunta. Me parece que el hombre muere tantas veces como es posible dañar al otro, como es posible refugiarse en su experiencia de vida a través del egoísmo. Todos morimos y hemos muerto muchas veces, como hemos renacido tantas veces. La reencarnación es un proceso que no cesa porque es una concesión divina, es una oportunidad divina, para reaprender de manera constante y tantas veces como sea necesaria, ensayar la felicidad y el amor. Es un estado de gracias continuo que no cesa con la muerte. Por lo tanto naceremos, renaceremos, y moriremos tantas veces como nuestra propia necesidad de evolución, nuestra propia necesidad de alcanzar la paz mental, la paz interior y llegará un momento en donde dejaremos de reencarnar en un cuerpo físico para encarnar en cuerpos sutiles donde la experiencia sea más amorosa, donde las pruebas sean menos groseras por llamar de alguna forma, donde el sufrimiento sea solamente un recuerdo vago pero donde la siembra del amor sea una acción consciente.  
El hombre deja de morir en la medida que siembra en el otro el amor y la esperanza. Yo diría también que uno renace todos los días en Jesús y uno muere todos los días cuando se aleja de Dios.



 Cupo limitado .

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sábado, 2 de abril de 2016

Chico Xavier cumple años y nos sigue inspirando Fe

"Cristo no pidió mucho, no exigió de las  personas  escalar el Everest o hacer grandes sacrificios. Lo único que nos pidió es que nos amemos unos a los otros."



Hace 106 años, nacía en Pedro Leopoldo, Brasil, el más grande médium que el mundo ya conoció.

Con mas de 450 libros psicografiados (todos con los derechos de autoría donados a entidades de caridad) y una extensa historia de servicio al prójimo, la humildad y resignación fueron marcas registradas del médium.

Sus frases inspiran a espíritas y no-espíritas, inspiran a personas que luchan día con día para salir adelante, a seguir con fe y amor. Nos recuerda que creer que Dios tiene un plan perfecto para nosotros es un bálsamo para nuestros corazones.

Hoy sábado 2 de abril, nos acordamos de nuestro querido amigo, con mucho cariño y gratitud por todas las obras y enseñanzas.

Nos sentimos sobretodo, agradecidos con Dios Padre de bondad que nos regaló a este hermano en su misión cristiana de transmisión de la comunicación entre plan Espiritual y material.

Que el ejemplo de caridad, amor, fe, resignación y disciplina nos inspire en nuestra vida!



Puedes conocer mas de la historia de Francisco Candido Xavier en esa película

jueves, 31 de marzo de 2016

 El legado de Allan Kardec

En los años de 1850, un maestro llamado Hippolyte Léon Denizard Rivail, tubo un importante trabajo codificando el mensaje de la Espiritualidad Superior hacia nosotros, aprendices del Amor Divino.

El profesor, hombre de la ciencia que no se dejaba llevar por modismos, investigó los fenómenos y comprobó la posibilidades de intercambio entre el plan espiritual y el material.

Al publicar el resultado de sus trabajos, usó el nombre de Allan Kardec (nombre utilizado en una encarnación anterior) para que su reconocido nombre de científico no diera peso diferente a las investigaciones. Esas, deberían ganar importancia por si solas. Y así pasó.

Allan Kardec pasó a ser reconocido, y sus obras literarias representaban no solo el inicio de la codificación de una Doctrina naciente, pero sobretodo era la materialización del Consolador que Jesús prometiera al mundo 2 mil años antes.

El trabajo coordinado por el Espíritu de Verdad, teniendo Jesús como gran inspirador nos ofrece frutos de consolación y esperanza, paz y amor a todos los que buscan su desarrollo y evolución espiritual.

Podemos decir que sólo un espíritu profundamente ligado a Jesús sería capaz de jugar tan gran misión. Agitar las estructuras del dogmatismo religioso, el escepticismo de la ciencia e incluso arrasar con los conceptos del materialismo, no es para todos. Muchos serían aplastados por las potencias del mundo, pero no a alguien como Allan Kardec, el Apóstol responsable de la codificación de las lecciones de los autores intelectuales e interpretar las enseñanzas del Gran Maestro. Se presentó ante el Cristo por el trabajo que se requiere la renuncia extrema y el desinterés total. Él estaba preparado. Fue llamado a servir en la cosecha del Maestro.Y no decepcionó.


Hoy, 31 de marzo, nos acordamos del aniversario de la desencarnación de ese gran hombre. Que seamos dignos de su legado!






sábado, 26 de marzo de 2016

Enojado con las noticias? 


Al enterarnos por la radio o los diarios sobre los últimos acontecimientos de violencia en el mundo, una gran pregunta nos queda en mente: ¿Cómo no indignarse?

Si, al ver tantas noticias negativas sentimos despertar en nuestro interior, la ira o la rabia, es el momento de acordarnos de lo que nos dijo nuestro Maestro: “Orar y vigilar”. Es la hora de vigilar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y de orar por esas personas que están haciendo daño a otras sin saber la carga que van adquiriendo para su futuro. 

Pensar solo que son personas malas es dejar fuera una parte importante. Ellos son hermanos nuestros que todavía no alcanzan a sentir el Amor Divino en el cual están envueltos. Puede que no conozcan el camino de la Luz o que delante de una dificultad elijan el camino momentáneamente mas corto y menos noble. 

Y cual es nuestra parte en eso?

En vez de diseminar sentimientos negativos, comentando con otras personas y compartiendo energías menos elevadas, podemos intentar hacer lo que Jesús, nuestro Hermano Mayor, nos ha enseñado: “Orar por los enemigos”. Es el comienzo… 

Envíe buenos pensamientos y buenas energías para esas personas que no están respetando las leyes divinas, sabiendo que si bien pueden o no ser juzgadas por nosotros,  enfrentarán el juicio de la conciencia espiritual.

Transforme la energía de enojo en esperanza y en cambios.

Podemos manifestarnos, opinar, pero siempre movidos hacia una actitud de compasión, pues diseminar odio no ayuda en nada, siendo la primera la herramienta más poderosa del amor.